Editorial: Identidades y diferencias
Revista Deslinde
Claro que hay diferencias entre Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos. Uribe es un personaje rústico que adoptó el neoliberalismo con una fe religiosa y que nunca se ha movido un milímetro de allí. Uribe no acepta transacciones ni acuerdos y todo el que no comparta sus creencias lo considera enemigo. Tiene una concepción maniquea y su origen es semifeudal y agrario. Su naturaleza terrateniente es imposible de ocultar y cuando va a Estados Unidos, regresa rápidamente y su forma de descansar es domar potros y marcar el ganado. Santos tiene otro talante, formado en Estados Unidos, se ha codeado desde niño con la crema de la oligarquía bogotana y su neoliberalismo proviene de tener una larga y cuidadosamente bien construida relación con los gobiernos de Estados Unidos; por eso para él pasar de Bush a Obama no significó ningún problema, pues es pragmático y calculador. Uribe casi no se resigna a la derrota de los republicanos y en su intimidad seguramente los añora; lo suyo es el fundamentalismo y la intransigencia.
