Una oportunidad para la ciencia
El neurobiólogo Rodolfo Llinás ha reclamado del gobierno colombiano darle a la ciencia y la tecnología la importancia necesaria para mejorar el bienestar del país. Con claridad ha señalado: “Colombia no está dando todo lo que puede dar desde el punto de vista humano. Definitivamente nuestros artistas son fantásticos, nuestros escritores son fantásticos, pero nuestros científicos no pueden ser fantásticos. No porque falte capacidad, sino porque simplemente no existe el interés ni la voluntad social y política necesaria para sostener un eje científico fuerte”.
Para lograr ese eje se hace necesario que el país se sacuda de la obediente aplicación del credo neoliberal. Los partidos Liberal, Conservador y de La U cuyos candidatos han sido presidentes son responsables directos; también el Partido Verde y Cambio Radical que hacen parte de la mal llamada Unidad Nacional.
Para ilustrar el descuido que tiene que padecer la ciencia nacional valga el caso del doctor Manuel Elkin Patarroyo, cuyas dificultades en la investigación de una vacuna contra la malaria parecen estar orquestadas por oscuros intereses económicos de algunas multinacionales, o la situación de los científicos colombianos en la diáspora que no encuentran las condiciones adecuadas para regresar al país.
Una educación de carácter científico y su adecuada financiación estatal (sin tener que recurrir a la mentira de la filatelia) desde el preescolar hasta los niveles de doctorado, son bases fundamentales para alcanzar el desarrollo científico y tecnológico que Colombia necesita. Fortalecer Colciencias, así como modificar el criterio politiquero con que actualmente se distribuyen las regalías, son algunas de las medidas posibles de ejecutar por un gobierno que sea capaz de tomar distancia del Consenso de Washington. Así se posibilitaría que en Colombia florecieran las matemáticas y las ciencias naturales y sociales. La disyuntiva entonces es, continuar andando por el camino que ha llevado a la ciencia y la tecnología nacionales a la calamitosa situación que actualmente vive u optar por un cambio de rumbo que conduzca hacia un destino más luminoso.
Con un gobierno alejado de la cartilla neoliberal Colombia tendrá la posibilidad de un desarrollo científico y tecnológico independiente, es decir, no condicionado por intereses foráneos (como los plasmados en los TLC) sino que estará determinado por las necesidades del progreso de las mayorías de la población. Una ciencia y una tecnología al servicio del futuro de la nación colombiana.
Guillermo Guevara Pardo
guillega28@gmail.com



