Santos, la Otan y el conflicto en el Sinaí
Juan Pablo Arango, Subdirector de Deslinde
En la península del Sinaí se libra una guerra entre el ejército egipcio y los milicianos radicales, que recientemente juraron lealtad al Estado Islámico y declararon el Sinaí parte del califato establecido en Siria e Irak por el líder Abu Bakr Al Baghdadi. A finales de octubre del año pasado, el grupo egipcio Ansar Bait al Maqdis (los seguidores de la casa de Jerusalén) perpetró el mayor atentado reciente contra el ejército, en el cual fallecieron más de 30 soldados. El gobierno del mariscal Abdel Fatah Al Sisi replicó con una amplia operación de seguridad en la zona donde operan los extremistas, situada en el noreste del Sinaí, cerca de la frontera con la franja de Gaza.
En medio del fuego cruzado se encuentra la Fuerza Multinacional de Paz y Observación, desplegada en el Sinaí para supervisar el cumplimiento de los acuerdos de paz de Camp David (1979) entre Egipto e Israel. Colombia participa en esa misión internacional desde 1982 y actualmente aporta 358 hombres, siendo el segundo contingente más numeroso, después del contingente de los EEUU. Zack Gold, experto en el Sinaí del Instituto de Estudios para la Seguridad Nacional de Israel, afirma que “hasta el momento, hubo pocas amenazas contra las tropas internacionales, pero esto podría cambiar si los yihadistas egipcios modifican su estrategia tras la alianza con el Estado Islámico”.
En tales condiciones, los contingentes extranjeros pueden convertirse en un blanco de gran valor estratégico y propagandístico para los radicales, si estos quisieran golpear a los países integrantes de la Alianza anti-yihadista capitaneada por Washinton. La ventaja de los combatientes del Sinaí es que han nacido en esta tierra, conocen detalladamente su geografía y saben moverse y mimetizarse entre la población local, que en muchas ocasiones los apoya debido al histórico resentimiento que sienten hacia un gobierno central que siempre los ha marginado. Además de Ansar Bait al Maqdis –quien también ha reivindicado atentados en la capital egipcia y más localidades acullá el Sinaí–, en este territorio actúan otras células radicales, que declararon la guerra al ejército egipcio tras el derrocamiento del gobierno islamista de los Hermanos Musulmanes a manos del mariscal Al Sisi en julio del 2013.
El pasado 5 de agosto el presidente Santos suscribió un tratado internacional que consagra “la participación de la República de Colombia en las operaciones de gestión de crisis de la Unión Europea”, eufemismo con el que intenta ocultar un pacto militar diseñado para poner tropas colombianas bajo el mando de militares europeos, quienes sirven los intereses políticos y económicos de las potencias de ese continente y de Estados Unidos. Dicho tratado pone en peligro la vida del contingente patrio en el Sinaí, así como en los demás lugares en que participen en acciones bélicas (incluyendo, por ejemplo, los 1.500 militares colombianos que están al servicio de los Emiratos Árabes). El almirante Jonathan Greenert, Jefe de Operaciones Navales de Estados Unidos, anunció que pronto zarpará el primer buque de guerra colombiano a servir bajo el mando de la OTAN en el Cuerno de África.
Los ocho congresistas de la bancada parlamentaria del Polo Democrático Alternativo enviaron una carta al presidente, expresando que el mencionado acuerdo militar entre el gobierno colombiano y la Unión Europea es inconveniente e inconstitucional, ya que según la Constitución tal tratado debe discutirlo y aprobarlo –o no– el Congreso antes de entrar en vigencia. Además, aducen que “sobre las bases de guerra estadounidenses en el territorio de Colombia, el Consejo de Estado y la Corte Constitucional (concepto del 13 de octubre de 2009 y Auto 288 de 2010) señalaron que este tipo de acuerdo militar debe cumplir con este procedimiento. Y fue precisamente por violar dicho trámite que la Corte declaró inexequible su aprobación exclusiva por el gobierno”.
Santos ya había aprovechado su recorrido por Europa en 2014 para firmar subrepticiamente el aludido acuerdo bélico. La Deutsche Welle (DW), el servicio de información de Alemania, tituló sobre el “nuevo rol militar” de Colombia e informó que fue invitada por el Comité de Seguridad de la Unión Europea a participar en una operación en Ucrania y que “también podría enviar una fragata a la misión Atalanta en el Cuerno de África, que ayudaría a las fuerzas militares europeas”. La DW agrega que “Colombia asistió al encuentro de la Escuela de la OTAN en Oberammergau y al NATO (OTAN) Defense College”.
El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, en carta a Santos le recordó: “En la medida en que el conflicto vaya cesando y Colombia se mueva hacia una estrategia de seguridad más sostenible, organizaciones como la ONU y la OTAN se beneficiarían con un mayor involucramiento del país en operaciones de paz (…). Ya está ofreciendo usted una experiencia significativa en Centroamérica y el Caribe, mediante nuestro Plan de Acción en Seguridad Regional y con el acuerdo de intercambio de información con la OTAN, del 2013. Pero necesitamos a Colombia involucrada en más lugares”.
Persistiendo en postrarse ante los designios que las potencias foráneas le asignan a nuestro país, el artículo 122 del nuevo Plan Nacional de Desarrollo presentado por el gobierno de Santos en 2015 autoriza que tropas colombianas participen en las guerras colonialistas de estadounidenses y europeos. Asimismo, el Ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, confirmó que tropas nacionales participarán en supuestas misiones de paz que la ONU emprenda.
Persistiendo en postrarse ante los designios que las potencias foráneas le asignan a nuestro país, el artículo 122 del nuevo Plan Nacional de Desarrollo presentado por el gobierno de Santos en 2015 autoriza que tropas colombianas participen en las guerras colonialistas de estadounidenses y europeos. Asimismo, el Ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, confirmó que tropas nacionales participarán en supuestas misiones de paz que la ONU emprenda.
Referencias El Tiempo. Diciembre 15, 2014. “El Sinaí es el nuevo frente de batalla para el Estado Islámico”. Francesca Cicardi.
Jorge Enrique Robledo. Bogotá, diciembre 5 de 2014. “Bancada polista rechaza acuerdo militar de Colombia con la Unión Europea y solicita que se discuta en el Congreso.”
Jorge Enrique Robledo. Bogotá, diciembre 5 de 2014. “Ningún presidente se había atrevido a tanto”.
El Tiempo . Agosto 8, 2013. “1.500 militares colombianos, al servicio del Ejército de los Emiratos Árabes”.
El Tiempo. Enero 24, 2015. “Colombia participará en misiones de paz con ONU”. Leo Medina Jiménez.