Lobos por venados
Por: Julian Carvajal / @juliancarvajal_
El Doctor, o el que dijo serlo, nos ha vuelto a engañar. En enero de este año Peñalosa señaló que no sería raro que pronto tuviéramos venados en los cerros y calles de Bogotá. Lo cierto es que los bogotanos no verán venados, tipo Bambi, pastando en sus parques y jardines, por ahora. Lo que si verán son lobos, tipo lobista de multinacional, rondando la alcaldía y el resto de la ciudad.
La carnada que atraerá a esta exótica especie no es otra que la intención de privatizar la ETB. Si, la ETB, la empresa de los capitalinos que en los últimos años invirtió más de 1,9 billones de pesos para modernizarse y tener tecnología de punta para estar a la altura de las demandas del mercado.
Estos lobos se esconderán en las sombras para que nadie pueda ver los intereses monopolistas que representan, mientras escuchan, con su agudo sentido auditivo, cómo el alcalde de la ciudad denigra y daña la imagen de la ETB. Sonreirán, mostrando sus grandes fauces, porque tienen claro que la desacreditación de la compañía bajará su coste de adquisición, o por lo menos no dejará que se incremente mucho.
Esperarán, muy pacientemente, para poder mandar su dentellada. El 86% de las acciones pertenecientes al Distrito Capital, podrían ser puestas en bandeja de plata y su fino olfato les indica que este negocio les podría salir bien barato. Peñalosa suele ser bondadoso en estos casos..
La importante inversión que realizó en fibra óptica la ETB, para cubrir cerca del 60% del área residencial de Bogotá, será observada con esperanzadora codicia por estos depredadores, pues saben que pueden esperar mucho de un hombre que ve una reserva forestal como un simple potrero. Todo será cuestión de tiempo.
Se pasearán por este bosque de cemento mientras observan como otras manadas se han engordado con presas como TransMilenio y sus lozas, proveídas por la misma mano.
Aullarán fuertemente a la luna para invocar al espíritu del visionario. Tienen todo el tiempo del mundo para esperar y poco que perder, mientras los bogotanos tenemos mucho que perder y poco tiempo para actuar.



